domingo, 19 de abril de 2015

Un pacto para la Educación del siglo XXI.


Un acuerdo que obligue a cumplir una serie de condiciones para que la educación actual y futura se adecue a las circunstancias cambiantes de la vida y llegue a todos; que llegue a ser la "personalización" de cada uno de nosotros y nos potencie dándonos las herramientas necesarias para solventar nuestras necesidades y discapacidades; en colaboración y respeto. "Educación" puede ser origen y fin de la civilización humana según como lo orientemos. Respetemos la cultura y los esfuerzos de nuestros ancestro y busquemos entre todos el mejor camino para un mundo de personas más felices.
Aránzazu I.


En varios artículos trataré el concepto "Educación del siglo XXI" para aportar aspectos importantes y a tener en cuenta en un consenso por la Educación.
Comienzo con "El informe a la Unesco de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI presidida por Jacques Delors" de 1996 para que reflexionemos sobre lo que hemos hecho en estos últimos veinte años y si algunas de estas ideas han dado su fruto. Me centrándome en los aspectos tratados en este informe sobre el paso de la educación básica a la universidad, aspecto que más se identifica con este blog cuyo objeto es abarcar la etapa de la adolescencia.

En el punto seis de este informe, en la parte tercera parte dedicada a orientaciones se hace hincapié en que "los contenidos tienen que fomentar el deseo de aprender, el ansia y la alegría de conocer y, por lo tanto, el afán y las posibilidades de acceder más tarde a la educación durante toda la vida."

Una de las principales dificultades de toda reforma, según este informe, es conocer "cuál es la política que se debe llevar a cabo con respecto a los jóvenes y adolescentes que acaban la enseñanza primaria, durante todo el periodo que transcurre hasta su entrada en la vida profesional o en la universidad."

Se hace la pregunta sobre la "impopularidad" de la enseñanza secundaria dentro de la reflexión sobre la educación y destaca las innumerables críticas y frustraciones que genera este nivel de enseñanza. Según la Comisión, "entre los factores que perturban se pueden citar las necesidades en aumento y cada vez más diversificadas de formación, que desembocan en un rápido crecimiento del número de alumnos y en un atascamiento de los programas." [...] "También se puede citar la angustia del regreso o de las salidas, angustia que aumenta la obsesión de acceder a la enseñanza superior, como si se estuviese jugando a todo o nada. El desempleo generalizado que existe en muchos países no hace más que agravar este malestar."


"La Comisión destacó lo preocupante de una evolución que lleva, en medios rurales y urbanos, en países en vías de desarrollo e industrializados , no sólo al desempleo sino también al subempleo de los recursos humanosEn opinión de la Comisión, sólo se puede salvar esta dificultad mediante una diversificación muy amplia en la oferta de trayectorias. Esta orientación se corresponde con una de las principales preocupaciones de la Comisión, que consiste en valorar los talentos de todo tipo, de forma que se limite el fracaso escolar y se evite el sentimiento de exclusión y de falta de futuro a un grupo de adolescentes demasiado numeroso."

"Entre las distintas vías que se ofrecen deberían figurar las ya tradicionales, más orientadas hacia la abstracción y la conceptualización, pero también las que, enriquecidas por una alternancia entre la escuela y la vida profesional o social, permiten sacar a la luz otro tipo de talentos y gustosEn cualquier caso habría que tender puentes entre esas vías, de manera que se pudieran corregir los errores de orientación que con harta frecuencia se cometen." 

"Por lo demás, y en opinión de la Comisión, la perspectiva de poder regresar a un ciclo educativo o de formación modificaría el clima general, al garantizar al adolescente que su suerte no está echada definitivamente entre los 14 y los 20 años. 

"Desde este mismo punto de vista habrá que ver asimismo la enseñanza superior.  Lo primero que hay que señalar es que, junto a la universidad, existen en muchos países otro tipo de centros de enseñanza superior. Unos se dedican a seleccionar a los mejores , otros se han creado para impartir una formación profesional muy concreta y de calidad durante ciclos de dos a cuatro años. Sin duda esta diversificación responde a las necesidades de la sociedad y la economía, expresadas a nivel nacional y regional. Respecto a la masificación que se observa en los países más ricos, no puede haber una solución política y socialmente aceptable en una selección cada vez más severaUno de los principales defectos de esta orientación es que son muchos los jóvenes de ambos sexos que se ven excluidos de la enseñanza entes de haber conseguido una titulación reconocida y, por lo tanto, en una situación desesperante, puesto que no cuentan ni con la ventaja de una titulación ni con la compensación de una formación adaptada a las necesidades del mercado de trabajo." 

"Hace falta, por consiguiente, una gestión del desarrollo de los recursos humanos, aunque tenga un alcance limitado, mediante una reforma de la enseñanza secundaria que adopte las grandes líneas propuestas por la Comisión. La universidad podría contribuir a esta reforma diversificando su oferta

• como lugar de ciencia y fuente de conocimiento que llevan a la investigación teórica o aplicada , o a la formación de profesores ; 

• como medio de adquirir calificaciones profesionales conforme a unos estudios universitarios y unos contenidos adaptados constantemente a las necesidades de la economía, en los que se aúnen los conocimientos teóricos y prácticos a un alto nivel

• como plataforma privilegiada de la educación durante toda la vida, al abrir sus puertas a los adultos que quieran reanudar los estudios, adaptar y enriquecer sus conocimientos o satisfacer sus ansias de aprender en todos los ámbitos de la vida cultural;

 • como interlocutor privilegiado en una cooperación internacional que permita el intercambio de profesores y estudiantes, y facilite la difusión de la mejor enseñanza mediante cátedras internacionales

De esta forma la universidad superaría la oposición que enfrenta erróneamente la lógica de la administración pública y la del mercado de trabajo. Además encontraría de nuevo el sentido de su misión intelectual y social en la sociedad, siendo en cierto modo una de las instituciones garantes de los valores universales y del patrimonio cultural. La Comisión cree que éstas son razones pertinentes para abogar en favor de una mayor autonomía de las universidades."

¡Reflexionemos si en algo hemos avanzado!

Fuente de información:

La educación encierra un tesoro - Unesco 

Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para

el Siglo XXI. C o m p e n d i o.

Autor: Jackes Delors y otros.
Santillana, ediciones UNESCO.
Madrid, 1996.

lunes, 23 de marzo de 2015

La importancia de una mentalidad resiliente en el adolescente.




Las personas resilientes salen adelante ante situaciones de riesgo, se sobreponen a las experiencias negativas y a menudo se fortalecen en el proceso de superarlas.



En este sentido, en la actualidad la resiliencia se reconoce como valiosa, por sus posibles aplicaciones en el campo de la salud, la prevención y educación. Es una estrategia poderosa para disminuir conductas de riesgo en los adolescentes.
El desarrollo de habilidades resilientes en los adolescentes favorece los procesos adaptativos en esta etapa de la vida, lo que permite la preparación para integrarse al mundo adulto.
Fiorentino (2008) señala que las experiencias negativas ayudan a ser mejores personas, mejores padres, hermanos, profesionales, y en general mejor ciudadanos; pues al transcurso del tiempo esta capacidad se va desarrollando, dando la oportunidad a la persona de adaptarse a las situaciones adversas. Ante tal concepción, la resiliencia se ubica dentro de la Psicología Positiva e intenta los procesos y los mecanismos que subyacen a las fortalezas y virtudes de la persona (Vera, Carbelo y Vecina, 2006). La Psicología positiva se enfoca en los aspectos que posibilitan un desarrollo sano y positivo, de manera que al promover y valorar las potencialidades, capacidades, talentos y recursos de las personas, se favorecen en su crecimiento, obteniendo una mejor calidad de vida.
Actualmente la resiliencia ha sido tema de gran interés para las ciencias sociales y humanas. Lo importante de la resiliencia, es su valiosa colaboración para la identificación y desarrollo de habilidades, que ayudan a los adolescentes a salir de las vicisitudes en donde se encuentre inmersos (Fiorentino, 2008). "Resiliar es rebotar, reanimarse, ir hacia adelante, después de haber recibido un golpe o vivido una situación traumática” (Cyrulnik et al 2004, p.2).
En resumen, la resiliencia es la capacidad de una persona de salir adelante después de haber vivido alguna situación estresante. Además la fortalece favoreciendo su autonomía e independencia mismas que propician el desarrollo de más y mejores cualidades. Es importante conocer que en la resiliencia hay factores de protección o variables, que preparan a la persona para su desarrollo. Por tanto es necesario identificar los elementos que actúan como factores de resiliencia en el adolescente, cuyo objetivo es facilitar un desarrollo óptimo (Pérez, Ferri, De Alba y Casas, 2007).
Carretero (2010) señala la relación de diferentes variables para el desarrollo del comportamiento resiliente, entre las que existen variables asociadas, todas dirigidas al desarrollo de la resiliencia:
a)   La familia: el contar con el apoyo de la familia, debilita los efectos negativos y el estrés, promoviendo en las personas las habilidades necesarias para sobreponerse a la adversidad, desarrollando la fuerza colectiva para responder a los retos posteriores.

b)   La educación es un elemento fundamental para la resiliencia, debido a que ésta es el medio que permite salir adelante y no caer en las dificultades de la sociedad. La educación como factor protector dice Bruner (1994, en Lagos y Ossa, 2010) que a pesar de formarse del contexto, tiende a encajar con precisión al desarrollo resiliente, mejorando la respuesta de una persona a un resultado adaptativo.

c)   Las redes sociales se identifican entre los grupos de personas, los miembros de la familia, los amigos, vecinos y cualquier otra persona capaz de aportar apoyo duradero, facilitando el desarrollo de solución a los problemas, refiriéndose especialmente al “soporte y recurso externo” para el adolescente.
Martínez y Vásquez (2006) indican que el contacto con el otro es el que abre la posibilidad de tejer una resiliencia: a esto nos referimos, a una mirada amistosa, el apoyo de una persona, la escucha activa y respetuosa, esto es lo que permite iniciar un proceso de resiliencia. Mediante el establecimiento de relaciones interpersonales, el adolescente puede aprender habilidades que le permitan desenvolverse de manera óptima en su medio. Sin embargo dependerá de la situación en que se encuentre, para hacer uso de ellas.
Una mentalidad resiliente está compuesta por una serie de características según Brooks y Goldstein (2004), las cuales son:
1-   Una característica básica del adolescente resiliente, es su capacidad para combatir con efectividad el estrés y la presión. La importancia de que los adolescentes desarrollen esta característica se basa en la idea de cuanto mejor equipados estén para enfrentarse al estrés, más productivos, satisfechos, sanos y resilientes serán. Así que al experimentar situaciones estresantes tienen mayor capacidad de adaptación.

2-   La empatía o habilidad de identificarse con los demás o de experimentar indirectamente sus sentimientos, actitudes y pensamientos. La empatía influye sobre todo en las relaciones sociales, pues facilita la comunicación, cooperación, el respeto y la compasión, fortalece las relaciones con los demás, por tanto es un componente esencial en los adolescentes resilientes.

3-   Comunicación efectiva. La comunicación es una característica muy importante en los adolescentes resilientes, los jóvenes que saben comunicar con efectividad, pueden expresar sus sentimientos y pensamientos con claridad, escuchan con atención a los demás, expresan sus objetivos, dan a conocer sus valores y resuelven problemas. Además de saber escuchar, implica intentar entender los mensajes verbales y no verbales de las personas, percibir sentimientos, pensamientos y creencias, involucra el esfuerzo que se hace para entender los mensajes antes de intentar ser entendidos.

4-   El humor es una característica esencial en las personas resilientes, ya que es una forma de relajar una situación difícil. Si se le da buen uso al humor, ayuda a la gente a estar menos a la defensiva, baja la ansiedad y abre paso a la alegría y la comunicación. Los jóvenes resilientes saben cómo y cuando utilizar el sentido del humor en sus comunicaciones sin que se dé una mala interpretación ni tomarlo como burla; esto último es importante, ya que si se quiere utilizar el humor para relajar algunas situaciones, se tiene que tener cuidado y dejar claro que no se debe utilizar para herir a las personas ni para burlase de alguien.

5-   La proactividad significa que como seres humanos, somos responsables de nuestras propias vidas, pues somos nosotros los que tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan. Las personas proactivas son realistas, sus acciones van dirigidas hacia aspectos en donde se puede hacer algo y no se desgastan por cambiar lo imposible (Covey 1999). En el trabajo con adolescentes es transcendental que se centren sus energías en desarrollar su responsabilidad, darse cuenta de que son ellos los únicos responsables de la vida que tienen, que los resultados son la consecuencia de la dedicación que le han puesto a cada una de sus acciones.

6-   El afrontamiento es un conjunto de respuestas (pensamientos, sentimientos y acciones) utilizadas por una persona, para resolver situaciones problemáticas y reducir las tensiones que ellas generan. Por tanto, el afrontamiento es una buena forma de contrarrestar las situaciones desfavorables a las que es sometido el adolescente. Entendido como la capacidad de utilizar las estrategias conductuales y cognitivas para lograr una transición y una adaptación efectiva.

7-   El control de impulsos es una habilidad interpersonal, ya que si en algún momento el adolescente tuviera que resolver algún conflicto, tiene que mantener un buen control para resolver la situación y no reaccionar en forma agresiva. Los jóvenes que desarrollan esta habilidad, mueven recursos y se enfocan a mantener relaciones interpersonales estables y duraderas dentro de su familia y fuera de ésta.

8-   Aceptarse a uno mismo y a los demás. Si se pretende desarrollar una personalidad resiliente se tiene que empezar por aceptarse a uno mismo y a los demás, lo cual implica contar con expectativas realistas, reconocer e identificar sentimientos para manejarlos de manera constructiva y reconocer las propias debilidades y fortalezas. El hecho de que el adolescente reconozca sentimientos de inseguridad con respecto a alguna situación, le permite pensar en diferentes formas de enfrentarse a esos sentimientos, por tanto, transforma las experiencias en retos que afrontar en vez de situaciones estresantes de las cuales huir.

De forma general Walsh (2004) refiere que un adolescente resiliente cuenta con características, tales como una adecuada capacidad de expresión emocional, empatía, tolerancia hacia las diferencias, apoya el éxito, aprende del fracaso y por último, cuenta con una postura proactiva, para prevenir problemas y evitar crisis.


Por: Aránzazu Ibáñez

Fuente de información:

"CONDUCTA RESILIENTE Y HABILIDADES SOCIALES EN INTERNOS DEL CENTRO DE INTEGRACION PARA ADOLESCENTES"
Felipe Oseguera, María Marcelina.

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMICH)
2012-10-18
México

http://bibliotecavirtual.dgb.umich.mx:8083/jspui/bitstream/123456789/6565/1/CONDUCTARESILIENTEYHABILIDADESSOCIALESENINTERINOSDELCENTRODEINGRACIONPARAADOLECENTES.pdf


Referencias

Fiorentino, M.T. (2008). La construcción de la resiliencia en el mejoramiento de la calidad de vida y la salud. Suma Psicológica, 15, 1, 95-113.

Martínez, I. y Vásquez-Bronfman, I. (2006). La resiliencia invisible. Infancia, inclusión social y tutores de vida. Barcelona: Editorial Gedisa.

Vera, B. (2004) Resistir y rehacerse; una reconceptualización de la experiencia traumática desde la psicología positiva. Revista de psicología positiva, Vol. 1, [Revista electrónica] recuperado el 02 de agosto 2008 de http://www. psicología-positiva.com

Psicología Positiva: Una nueva forma de entender la psicología. Beatriz Vera Poseck. 
Emociones positivas. María Luisa Vecina Jiménez.
Emociones positivas: Humor positivo. Begoña Carbelo y Eduardo Jáuregui.
Enero , número 1 VOL-27 , 2006.

Carretero, R. (2010). Resiliencia. Una visión positiva para la prevención e intervención desde los servicios sociales. Nómadas. Revista critica de Ciencias Sociales y Jurídicas, 27.

Cyrulnik, B., Tomkiewicz, S., Guénard, T., Vanistendael, S., Manciaux, M. Balegno, L., et al. (2004). El realismo de la esperanza. Testimonios de experiencias profesionales en torno a la resiliencia. Barcelona: Gedisa.

J. Pérez-Blasco, F. Ferri-Benedetti, A. Melià-De Alba, A. Miranda-Casas. Resiliencia y riesgo en niños con dificultades de aprendizaje.Revista Neurología 2007; 44 (Supl 2): S9-S12

Resilience representations of education by agents of the school community Nelly Lagos San Martín y Carlos Javier Ossa Cornejo
Horizontes Educacionales, Vol. 15, N° 1: 37-52, 2010

La resiliencia invisible. Infancia, inclusión social y tutores de vida. Isabel Martínez Torralba y Ana Vásquez-Bronfman Barcelona, Gedisa, 2006, 190 pp.

Brooks R y Goldstein S. El poder de la resiliencia. Como lograr el equilibrio, la seguridad y la fuerza interior necesarios para vivir en paz. Barcelona, Paidos, 2004.

Liderazgo Principio centrado por Stephen R. Covey (04 de enero 1999)

Walsh, F. (2004). Resiliencia familiar. Buenos Aires: Amorrortu.